Industrial landscapes / Paisajes industriales

Cranes in Port San Pedro, Los Angeles, California (2015)

(Versión en español sigue más abajo)

I had always thought of industrial equipment and industrial facilities as eye-sores, avoidable human fabrications. One day, though, I discovered that beauty also inhabits the industrial landscape. How did this shift happen ? It all started with my current job in an oil refinery. Looking at pipes, vessels, valves, compressors, tanks and industrial warehouses -day in, day out- allows a different realization to emerge.

It slowly became clear to me that industrial landscapes -like natural landscapes- contain patterns, repeated shapes and unusual color palettes.  Yes, for the unaware eyes, industrial equipment looks like a bunch of metal and plastic contraptions, rusted pieces of lifeless scraps. Esthetics -most people would argue- is  the last thing that the industrial designer has in mind; after all, industrial objects have to serve very specific functions and functionality is -in this case- much more important than esthetics. And yet -some others would argue- the repetitions, the textures, lines and colors found in industrial landscapes also create beauty, even if unintentionally: you can find order and sobriety in a factory, an unintended attempt to combat chaos. That, in itself, is something to admire and, perhaps, enjoy.

Human creatures are inseparable from nature: humans are, in fact, one of the multiple manifestations of nature. Thus, human creations -including those seen in the industrial realm- are also creations of nature. Determining what is beautiful and what is ugly is, of course, a matter of perpetual debate and a very subjective issue. I can only speak for myself. And yet, it intrigues me that more and more people are finding that industrial spaces -originally destined to manufacturing or storage purposes- can function as suitable living quarters.  Industrial lofts are in vogue and they sell -very well, indeed- as “apartments” in the downtown areas of many cities across the world *

**************************

Mi opinión siempre había sido que los equipos y plantas industriales son monstruosidades visuales de las que había que huir a toda costa. Sin embargo, uno de estos día descubrí que -caramba, carambolas- la belleza también habita en los paisajes industriales.  Y cómo es que ocurrió este cambio de opinión? Todo comenzó con el trabajo de ingeniero que actualmente detento en una refinería de petróleo. Mirando tuberías, reactores, válvulas, compresores, tanques y almacenes -día tras día- ha permitido que esta epifanía tuviése lugar.

Deletremos esto con calma. Poco a poco se me hizo evidente que los paisajes industriales -al igual que los naturales- contienen patrones repetitivos, formas intrigantes y una paleta de colores inusuales. Ciertamente, el ojo fugaz lo que ve son adefesios hechos de plásticos y piezas metálicas en avanzado estado de corrosión. La estética -muchos argumentarán- es lo último que puebla la mente del diseñador industrial. Después de todo, los objetos industriales sirven una función muy específica y la funcionalidad -no la estética- es lo más importante. Y, sin embargo, las repeticiones, las texturas, las líneas y los colores que conforman una planta industrial también crean belleza, aunque sea sin intención. Hay orden y sobriedad en el paisaje industrial, un intento de combatir al caos. Eso nomás constituye algo digno de admiración y de disfrute.

Los seres humanos no se separan de la naturaleza; de hecho, los seres humanos son una de las tantas manifestaciones de la naturaleza. Entonces, todo lo que crea el hombre -incluso esas creaciones en el ámbito industrial- también son creaciones de la naturaleza. El juicio de lo que es bello y lo que es feo es un asunto de debate perpetuo y un asunto muy subjetivo. Sólo puedo hablar por mi mismo. Me intriga, sin embargo, que más y más gente se encuentre a gusto en espacios industriales que alguna vez fueron destinados a la manufactura o al almacén de productos. Los usan ahora como áreas habitables. Los apartamentos industriales están de moda hoy en día y se venden a altos precios en muchas ciudades alrededor del globo. Hay gente que se desvive por comprarlos *

 

 

 

Advertisements

4 Comments

  1. Niece writing Constantino. It reminded me that many years ago, an architect asked me why the distillation towers were not rectangular and with decorating patterns outside.

    Liked by 1 person

    1. Yes! So that brings up the point: is there anything that stops the designer to purposefully incorporates beauty in the industrial design? I don’t think there’s any impediment…. thanks, Gerardo.

      Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s